3 Buenas prácticas para cuidar tu mente

Estamos muy acostumbradas a escuchar consejos sobre cómo cuidar el cuerpo, qué hacer para que esté más sano, cómo lograr que se vea más joven… Pero muy pocas veces se habla sobre cómo cuidar la mente. A continuación te expongo 3 buenas prácticas para tu mente, pues sin una mente sana, no se puede generar un cuerpo sano.

1. Concéntrate en lo bueno

Se dice que aquello a lo que prestas atención, crece. Y es totalmente cierto. Por ejemplo, cuanto más piensas en un problema, más importante y más difícil de superar se hace.

optimismo

Por eso, para que todo mejore en tu vida, debes centrarte en las cosas buenas y bonitas de la misma, así las harás crecer cada vez más, pasando a ser la tónica general de tu vida.

Y, quizás, puedes pensar que no tienes de eso, que vives en una vorágine de cosas malas, problemas y desgracias. Pero estoy completamente segura que esto no es verdad. Llevas demasiado tiempo sumida en ese estado y no tienes facilidad para verlo, pero seguro que hay muchas cosas maravillosas en tu vida. Te digo la primera y principal: estas viva. ¿Te parece poco?

Mientras te concentras en ver lo bueno, usa la siguiente técnica para deshacerte de lo malo. Cuando se te presente algo así, piensa:

¿Está bajo tu control? ¿Lo puedes cambiar? Hazlo.

¿No lo puedes cambiar? Acéptalo y concéntrate en otra cosa.

Entiendo que si llevas tiempo viviendo en un estado negativo creas que esto no es posible o que es muy difícil de alcanzar. Pero te digo yo que no, porque si yo pude cambiar, cualquiera lo puede hacer. Viví durante muchos años en los que no podía más que ver los kilos de más que tenía, que me hacían sentir tan mal, que no podía quitarme… porque, como te digo, cuanto más lo piensas más grande se hace.

Poco a poco, fui cambiando mi forma de pensar, pasando a concentrarme en cada cosa buena que tengo: salud, amigas, trabajo… Lo que no me gusta, lo cambio. Y si no lo quiero cambiar, es porque no me molesta tanto, así que lo acepto como es. Esto me ha permitido vivir en un estado de felicidad constante.

2. Pasa tiempo a solas

Para tener una mente sana debes conocerte y esto es completamente incompatible con estar siempre entretenida, haciendo algo, rodeada de gente…

Estar a solas es la mejor forma de conocerse, escucharse, sentirse. Cuando estamos rodeadas de ruido, es imposible hacer esto. Piensa por ejemplo cuando estás en una fiesta, con gente gritando y música a todo volumen alrededor, ¿crees que es el mejor momento para saber quién eres?

Pues esto es lo que la mayoría hacemos cada día. Aunque no sea tan evidente el ruido que hay en nuestro entorno, constantemente tenemos la cabeza ocupada con muchísimos estímulos que la mantienen ocupada en cosas de fuera y nos olvidamos de nosotras, de nuestro interior.

meditación
relax
soledad

Si quieres estar sana, pasa tiempo a solas. Y no me refiero a que estés sola sin más. Es estar contigo misma. Si físicamente estás sola, pero tienes la tele, la radio o el móvil con la red social de turno contigo, pues no está sirviendo de nada.

Prueba a dar un paseo sola, incluso sin música y mejor aún por la naturaleza: un parque, la playa o la montaña. O medita en casa, en una zona tranquila y donde no te molesten. Hay muchas formas de hacerlo, pero ten por seguro que pasar tiempo de calidad contigo misma es garantía de salud mental, no dudes en hacerlo.

3. Vive en el presente

Cada día estamos pensando, una y otra vez, tanto en lo que ya pasó como en lo que podría pasar, y esto nos está pasando factura.

tiempo
presente

Por un lado, pensamos continuamente en aquello del pasado que no hicimos como debimos, o que ahora haríamos de otra forma, o incluso ni haríamos. El recuerdo nos atormenta y nos hace vivir en el pasado, volviendo continuamente en él.

Por otra parte, nos dejamos atemorizar por el futuro, imaginando a menudo que nos va a pasar lo peor que nos pueda pasar. Vamos hacia él asustadas, sufriendo ahora lo que prevemos que vamos a sufrir.

Mientras tanto, el presente se pasa, sigiloso, sin decir nada a nadie. Y, de esta forma, pasamos de puntillas por nuestra vida, lamentándonos por el pasado, sufriendo por el futuro y desperdiciando el presente.

Si de verdad quieres ser feliz, aprende que lo único que está bajo tu control y en lo que puedes actuar es en el momento aquí ahora. Es en este momento cuando puedes decidir si te comes o no ese dulce. El que te comiste ayer, ¡ya está hasta digerido! Y el que te puedes comer o no mañana, ¡aún ni está cocinado!

Tu campo de actuación es este momento, lo que salga de ahí, es un desperdicio de tiempo y energía el que estás invirtiendo, pues no tienes forma de actuar ni en tu pasado ni en tu futuro.

Conseguidora, espero que veas la necesidad de tener una salud mental de hierro y que estos tips te ayuden a ello. Si quieres seguir aprendiendo más, quédate por aquí que iré danto todos los recursos que me han permitido pasar de obesa mórbida a corredora de ultradistancia.